YOUCAT Daily

Tue, May 18, 2021

Jn 17, 1-11a

Jesús, después de pronunciar estas palabras, elevó sus ojos al cielo y dijo: —Padre, ha llegado la hora. Glorifica a tu Hijo para que tu Hijo te glorifique; ya que le diste potestad sobre toda carne, que él dé vida eterna a todos los que Tú le has dado. Ésta es la vida eterna: que te conozcan a Ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien Tú has enviado. Yo te he glorificado en la tierra: he terminado la obra que Tú me has encomendado que hiciera. Ahora, Padre, glorifícame Tú a tu lado con la gloria que tuve junto a Ti antes de que el mundo existiera.

»He manifestado tu nombre a los que me diste del mundo. Tuyos eran, Tú me los confiaste y ellos han guardado tu palabra.

Ahora han conocido que todo lo que me has dado proviene de Ti, porque las palabras que me diste se las he dado, y ellos las han recibido y han conocido verdaderamente que yo salí de Ti, y han creído que Tú me enviaste. Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo sino por los que me has dado, porque son tuyos. Todo lo mío es tuyo, y lo tuyo mío, y he sido glorificado en ellos. »Ya no estoy en el mundo, pero ellos están en el mundo y yo voy a Ti.

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¿Cómo surgieron las profesiones de fe?

Las profesiones de fe se remontan a Jesús, que mandó a sus discípulos que bautizaran. En el bautismo debían exigir a las personas la profesión de una determinada fe, en concreto la fe en el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo (Trinidad). (188-191)

El germen de todas las fórmulas de fe posteriores es la fe en Jesús, el Señor, y el envío a la misión: «Id, pues, y haced discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo» (Mt 28,19). Todas las profesiones de fe de la Iglesia son desarrollo de la fe en este Dios trinitario. Comienzan con la confesión de la fe en el Padre, Creador y quien sostiene el mundo, se refieren luego al Hijo, por quien el mundo y nosotros mismos hemos encontrado la salvación, y desembocan en la confesión de fe en el Espíritu Santo, la persona divina por quien se da la presencia de Dios en la Iglesia y en el mundo.

Inspiración
En el verano de 2019, pude apoyar a la Comunidad de Taizé en Francia dentro de un proyecto misionero. Una noche durante la oración, el prior, el hermano Alouis, mencionó esta cita del hermano Roger, el fundador de la comunidad: "El simple deseo de Dios es el comienzo de la fe". Estas palabras encendieron una llama en mi corazón. Allí, en Taizé, descubrí muchas cosas. Recordé quién soy: el hijo del Rey, el hijo del Padre celestial.
Johny Joseph Alkhoueiry

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